HISTORIA DE LA TONALIDAD

Antes del advenimiento del barroco prevalecían los modos llamados "antiguos", herencia de los griegos. Desde el principio del barroco (principios del siglo XVII) hasta el final del posromanticismo (finales del siglo XIX) los dos únicos tipos de organización de escalas que se han usado en la música académica occidental son las tonalidades mayor y menor. Luego durante el siglo XX algunos compositores de música contemporánea comenzaron a dejar de lado la tonalidad y generaron otros sistemas de organización de alturas, como el atonalismo, el dodecafonismo y el serialismo. Pero, mientras tanto, la música popular ha seguido usando la tonalidad o el sistema antiguo de modos, especialmente de la manera más esquemática, como en el caso del pop que lo hace de cierta manera hasta cierto punto parecida a la de la música del 1700 (clasicismo). "Tonalidad" en la música del siglo XX. En el ámbito de la música del siglo XX, se llama tonalidad al efecto especial que produce en el oyente el uso de una sola organización sonora, diferente a la politonalidad (uso de varias tonalidades simultáneas) y a la atonlidad (ausencia de tonalidad).En inglés en vez de llamarse key (que es como se llama a la ‘tonalidad’ en el ámbito de la música académica) se llama tonality (que podría traducirse como ‘matiz’), que da la idea de un tinte único de color o la interrelación entre los colores de una pintura.pentagrama.jpg

En la música popular

A veces los músicos folcloricos o de rock no hablan de "tonalidad" sino de "tono". Así, pueden decir que "hay que subir el tono de esta canción, porque en do mayor queda demasiado grave". Pero ese uso del término "tono" es inconveniente, ya que en la música, tono ya tiene otro significado (altura), y el término se tornaría ambiguo. No se debe confundir con el concepto de tono de afinación de un instrumento y en el caso de la música de origen folclórico basada en modos el significado de tono puede variar.En la música popular incluso a veces se le llama "tono" a los acordes: "Esta canción utiliza sólo un par de tonos" (sic por ‘acordes’).


TONALIDAD ó SISTEMA TONAL

Sistema musical basado en las escalas diatónicas MAYORES Y MENORES, que consiste básicamente en la ordenación de los elementos melódicos y armónicos alrededor de un eje llamado Tónica y con unas características melódico-armónicas bien definidas. Los pilares básicos de la tonalidad son las escalas diatónicas desde el punto de vista melódico y las funciones de Tónica, Dominante y Subdominante desde el punto de vista armónico.


De forma más breve también podríamos definir la Tonalidad como: Sistema de sonidos que sirve de fundamento a una composición musical.
Cada una de las ESCALAS, MAYORES Y MENORES, que pueden existir en el SISTEMA TONAL recibe el nombre de tono o TONALIDAD. Todos los tonos teóricamente posibles suman 30: 15 mayores y 15 menores. Algunas tonalidades son enarmónicas (distinto nombre pero igual sonido; ejemplo: Do # M = Re b M).

TONALIDAD DE UNA OBRA

Se refiere a cual es “la clave”, es decir, la Tónica (junto a su escala y acordes asociados) en torno al cual “giran” –o al menos comienza y termina- en general, las frase y progresiones musicales.

TONALIDAD PRINCIPAL

Se dice de la tonalidad general de la obra, la que la identifica y que coincide con la ARMADURA del principio.

TONALIDADES Y PERSONALIDADES


Los griegos le adjudicaban una personalidad a cada uno de los modos. Para un oído entrenado, cada modo es claramente distinto (se puede reconocer por su diferentes intervalos). Luego del barroco, sólo sobrevivieron dos modos: el jónico (llamado modo mayor) y el eólico (llamado modo menor). Estos dos modos son fácilmente diferenciables, y aun en la música popular se reconoce sus personalidades como alegre y triste, respectivamente.

En cambio, debido al tipo de afinación llamado temperamento igual, es imposible para un oyente común reconocer en qué tonalidad se encuentra una obra. (Sólo podrían dilucidarlo las personas con __oído absoluto__ —una persona cada diez mil—). Antiguamente (y actualmente a la hora de tocar música antigua), se utilizaban otros sistemas de afinación, como los Kimberger, la afinación pitagórica y otros, que al guardar unas relaciones muy específicas de altura entre cada sonido, sí podían ser responsables de diferentes "personalidades" de las tonalidades, de modo que un oyente sin oído absoluto pudiera diferenciar de qué acorde se estaba tratando. A modo de ejemplo, si afinamos nuestro instrumento de modo que la tonalidad de Do Mayor suene muy pura (la quinta Do - Sol que sea pura, la octava Do - Do que sea pura también, la tercera Do - Mi que sea lo más pura posible), muy probablemente nos encontraremos con que las tonalidades más alejadas (en el círculo de quintas) de Do Mayor (como Fa sostenido Mayor) estarán muy distorsionadas y las relaciones entre sus notas serán muy distintas a las que había en la tonalidad de Do Mayor; en Fa sostenido Mayor no tendríamos que fa sostenido y do sostenido hacen una quinta justa, sino más bien un intervalo muy disonante. Estas diferencias, basándose en un tipo de afinación, permitían establecer las diferentes "personalidades" de las tonalidades, siempre desde un punto de vista subjetivo pero compartido por la mayoría de la gente.
A partir del romanticismo y hasta fines del siglo XIX, cuando ya estaba establecido el temperamento igual (que deja iguales a todas las tonalidades), se utilizó mucho una convención —imposible de demostrar en la práctica— que imponía una cierta personalidad a cada una de las doce tonalidades.


Tonalidades Mayores


Tonalidad
Personalidad
Do mayor
Alegre, guerrero, completamente puro. Su carácter es de inocencia y de simplicidad.
Do sostenido mayor
Miradas lascivas. Pena y éxtasis. No puede reír, pero puede sonreír. No puede aullar, sólo puede hacer una mueca de su llanto. Caracteres y sentimientos inusuales.
Re mayor
Feliz y muy guerrero. El triunfo, Aleluyas, júbilo, victoria.
Mi bemol mayor
Crueldad, dureza, amor, devoción, conversación íntima con Dios.
Mi mayor
Querellante, chillón, gritos ruidosos de alegría, placer al reírse.
Fa mayor
Furioso y arrebatado.
Fa sostenido mayor
Triunfo sobre la dificultad, libertad, alivio, superación de obstáculos, el eco de un alma que ferozmente ha lidiado y finalmente conquistó.
Sol mayor
Dulcemente jovial, rústico, idílico, lírico, calmado, pasión satisfecha, gratitud por la amistad verdadera y el amor esperanzado, emociones gentiles y pacíficas.
La bemol mayor
Gravedad, muerte y putrefacción.
La mayor
Alegre, campestre, declaración de amor inocente, satisfacción, la esperanza de volver lo que le pertenece a uno de nuevo al regresar de una partida, juventud, aplausos y creencia en Dios.
Si bemol mayor
Magnífico, alegría, amor alegre, conciencia limpia, metas y deseos por un mundo mejor.
Si mayor
Duro, doliente, deslumbrante, fuertemente coloreado, anunciando pasiones salvajes, enfado, odios y resentimientos.


Tonalidades menores


Tonalidad
Personalidad
Do menor
Oscuro y triste. Declaración de amor y a la vez lamento de un amor no correspondido. Anhelos y suspiros.
Do sostenido menor
Sentimientos de ansiedad, angustia y dolor profundo en el alma, desesperación, depresión, sentimientos sombríos, miedos, indecisiones, escalofríos. Si los fantasmas hablaran se aproximarían a esta tonalidad.
Re menor
Grave y devoto. Melancolía femenina. El rencor.
Mi bemol menor
Horrible, espantoso.
Mi menor
Afeminado, amoroso, melancólico.
Fa menor
Oscuro, doliente, depresivo, lamento funerario, gemidos de miseria, nostalgia solemne.
Fa sostenido menor
Pesimista, triste, sombrío, oscuro, terco a la pasión, resentimientos, descontentos.
Sol menor
Serio, magnífico, descontento, preocupado por el rompimiento de los esquemas, mal templado, rechinamiento de dientes, disgusto.
La bemol menor
Quejándose todo el tiempo, incomplaciente, insatisfecho, corazón sofocado, lamentos, dificultades.
La menor
Tierno, lloroso, piedad femenina.
Si bemol menor
Oscuro, terrible, criatura pintoresca y curiosa, ropa de noche, tosco, maleducado, burlesco, descortés, descontento con sí mismo, sonidos del suicidio.
Si menor
Solitario, melancólico, ermitaño, paciencia, fe y sumisión esperando el perdón divino.